Fue la capital de Italia entre 1865 y 1871. Durante la Segunda Guerra Mundial gran parte de la ciudad fue destruida por los bombardeos, y en 1966 una terrible inundación causó importantes daños a numerosos tesoros artísticos.

Disfrutar de los lugares de interés de Florencia implica realizar largas y fastidiosas colas, así que a tener paciencia porque realmente vale la pena.
Un dato no menor: hay que cuidarse de los ladrones que se encuentran en las zonas muy concurridas y en los autobuses, se hacen pasar por turistas preguntando y distrayendo mientras otro lo desvalija. ¡Atención!
Uno de los monumentos más famoso de Italia es el Duomo, o la Cattedrale di Santa María de Fiore, la cuarta catedral más grande del mundo. Su fachada de color marrón y su cúpula que sobresale en el perfil de la ciudad son sus rasgos característicos. Se tardó 150 años en construirla. Para una excelente vista panorámica de la ciudad se puede acceder a su campanario abonando 6 euros, pero el ascenso es muy empinado.
A un costado de la catedral se encuentra el Battistero, el edificio más antiguo de Florencia, se cree que fue construido entre los siglos V y IX sobre un templo romano. Allí fue bautizado Dante, y el monumento es famoso por sus gigantescas puertas de bronce. Su entrada cuesta 3 euros.
La Galleria degli Uffizi (Galería de las Oficinas) alberga la mayor colección existente de arte italiano y florentino.

Entre ellas figuran; La Anunciación de Leonardo Da Vinci, la Sagrada Familia de Miguel Angel y El Nacimiento de Venus de Botticelli. El costo de 8 euros es altamente justificable.
El Ponte Vecchio es un gran puente que cruza el Río Arno y que une las partes norte y sur de la ciudad. Lo curioso de este puente, además de ser el único que sobrevivió a los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial, es que a sus costados está repleto de negocios. En sus comienzos se vendía carne, pero luego fueron reemplazados por joyeros y artesanos. Cuenta la leyenda que si alguien coloca un candado cerrado ajustado a los fierros del puente y con los nombres de dos enamorados, su amor durará para siempre.
Diseñado y construido entre 1300 y 1340, el Palazzo Vecchio fue la residencia de los duques de Médicis en el siglo XVI.

Sus hermosos salones, jardines y torres son de profunda belleza. Una de las esculturas más famosa del mundo, el David de Miguel Angel puede apreciarse en la Galleria dell’Academia. Por 15 euros puede adquirirse un pase que permite visitar estos dos museos y otros de menor importancia. Por las noches decenas de artistas callejeros se presentan a lo largo de la galería. Un perfecto plan es compartir un rico vino y una deliciosa baguette mientras se escuchan buenos covers de autores internacionales.
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