Para los que buscan el descansar en contacto con la naturaleza,
DUNAMAR es un lugar ideal. Lejos del ruido y las luces de la
ciudad este paraíso natural ofrece una fórmula simple pero
efectiva: árboles y playa.
No es difícil llegar pero está lo suficientemente escondido como
para asegurar que quién llegue hasta ahí, haya entendido que
la tranquilidad y el silencio son lo valores más preciados
del lugar.

Las playas son extensas y conservan su encanto natural -una
costumbre típica es bajar los autos hasta la orilla del agua- .
Un momento convocante es el regreso de las lanchas pesqueras
Pero lo más recomendable es quedarse hasta tarde en la
costanera para ver el atardecer. Casi único en el mundo...
en Dunamar se puede disfrutar de una puesta de sol sobre
el mar y para los que se levantan temprano... o se acuestan
Para los que viajan en familia es un lugar seguro. La única
preocupación son las aguas vivas que llegan hasta las orilla
del mar los días de viento norte.
Pero si el tiempo no acompaña a no desesperar, sólo hay que
cruzar un puente y llegar a hasta Claromecó


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