jueves, 22 de noviembre de 2007

Si pasás por Berlín...

Berlín es mundialmente conocida por su complicada historia marcada por el nazismo y el muro que dividió la ciudad en dos. Pero entre tantos monumentos y lugares históricos se encuentra un lugar que vale la pena conocer. El Centro Artístico Tacheles esta ubicado en la calle Oranienburgerstrasse 54-56A, en pleno corazón berlinés y ya desde su fachada logra atraer la mirada de quien pase frente a el.
Lo que a principio de siglo funcionaba como un centro comercial exclusivo para la comunidad judía, fue bombardeado y destruido casi en su totalidad por los nazis durante la década del 40. Sólo una esquina se mantuvo en pie entre los escombros de lo que alguna vez había sido una enorme edificación de la primera década del siglo 20.


Cuando la Segunda Guerra Mundial llegó a su fin y Berlín se vio dividida, el area en el que estaban los restos del centro comercial Tacheles cayó bajo el dominio comunista. A medida que aumentaba la pobreza en Berlín del Este, muchos de los que se quedaban sin techo descubrieron que, si bien la mayoría del edificio había desaparecido, esa esquina que había quedado en pie les podría ofrecer cobijo durante las noches de frío, ya que en esos seis pisos había suficientes habitaciones como para alojar a cientos de personas.


Y así fue que hasta el año 1989, Tacheles fue una especie de refugio para aquellos que se habían quedado sin hogar. Pero entonces cayó el muro, Alemania se unificó, la economía mejoró y los que no tenían hogar pudieron volver a tenerlo.

Lo que quedaba del Centro Tacheles quedó vacío una vez más. Hasta que alguien descubrió su potencial, y decidió transformarlo en un ícono de la ciudad, que simbolizaba la resistencia. Así se fundó el Centro Artístico Tacheles, que se vió invadido inmediatamente por escultores, poetas y pintores alternativos que convirtieron el lugar en una enorme galería de arte no convencional.




En la actualidad, el edificio esta en ruinas. No sufrió ningún tipo de remodelación y quienes lo habitan se niegan a que esto pase, ya que perdería su encanto y atractivo. Día tras día, algunos turistas curiosos que lo descubren de casualidad se pierden en sus pasillos graffiteados y sus afiches que gritan la lucha contra el capitalismo y sobre todo, contra George W. Bush. Incluso posee un pequeño cine y un bar, en el cual uno puede relajarse mientras comparte la mesa con algún berlinés bohemio.



Si pasás por Berlín, no dejes de conocer este increible lugar, que si bien no posee mucha popularidad entre los turistas, vale la pena conocer.

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